IRLANDA
ven a vivirla
IRLANDA
La mejor aventura de sus vidas
IRLANDA
es tu casa.
IRLANDA
My home is your home

Una gran familia

IRLANDA
previous arrow
next arrow
Slider

DE PASEO POR IRLANDA

No existe el momento perfecto para visitarla. Los meses de verano se consideran de temporada alta. Los turistas vienen atraídos por las largas tardes soleadas, los parques llenos de flores y para comer al aire libre. En verano hay un festival en cada rincón. 

Otoño y primavera se consideran la temporada media. Las hojas cobrizas inundan los suelos en otoño, mientras que en primavera la naturaleza se pone en marcha y aparecen las flores. En cuanto al invierno, un paseo por un parque natural en un día de invierno fresco y despejado puede regalarte uno de los momentos más impresionantes de la naturaleza.

¿Cómo me visto?

Hay que aprender a adaptarse. Lo mejor es optar por capas que te puedas poner o quitar a medida que cambie la temperatura. Trae un suéter, incluso en verano, ropa impermeable para cualquier actividad al aire libre, gafas de sol, calzado cómodo para caminar, un paraguas, crema solar y una gorra.

Paisajes de Irlanda

Los paisajes de Irlanda son famosos por su variedad.

Es verdad que cuando se habla de los paisajes de Irlanda se nombran mucho “Las 40 sombras de verde” puesto que es el color predominante en su naturaleza, pero aquí se ve mucho más que paisajes verdes. 

Podemos descubrir lagos, canales y sinuosos ríos; son muy concurridos para realizar cruceros y practicar kayak y canoa. Playas de arena de Bandera Azul circundan las costas puras de la isla y miran hacia multitud de diminutas islas en el Océano Atlántico y el Mar de Irlanda. Escarpadas cordilleras dominan el horizonte mientras que acantilados, grietas y cuevas subterráneas esperan para que alguien las explore.

Una excursión obligada es “El Burren”, una meseta kárstica de aspecto lunar en el norte del Condado de Clare; también en el sur del Condado de Galway veremos sus místicas tumbas megalíticas y descubriremos la Calzada del Gigante en la magnífica costa del norte de Antrim.

Y por último no podemos olvidarnos de las montañas de Mourne, que emocionaron tanto a CS Lewis como para servirle de inspiración para Narnia.